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viernes, 3 de enero de 2014

LA FALTA DE ENFERMERAS EN ESPAÑA ANIMA EL DEBATE SOBRE SU PAPEL Y SUS FUNCIONES

Hace unos días, gracias a Twitter tuve la oportunidad (o la desgracia) de escuchar un programa de radio en el que se analizaban los datos ofrecidos por el Consejo General de Enfermería sobre la falta de enfermeras en España.
Mi reflexión, en este caso, no va dirigida a cuestionar dicho análisis, sino al trato y a la imagen que se dio en este programa de radio a las enfermeras de nuestro país. Y es que, en un momento de dicho programa se disertaba sobre la dificultad de conocer las funciones que realiza una Enfermera. Entiendo que la sociedad en general tenga algunos problemas para identificar los cuidados que facilitan las enfermeras, fruto en parte, por la imagen distorsionada y estereotipada que se da en los medios de comunicación. Concretamente, en este programa, se hablaba de la dificultad de realizar un adecuado recuento del número de enfermeras, si ni tan siquiera las enfermeras eran capaces de definirse.
Quizás hubiera sido interesante, antes de emitir dichos comentarios, que se hubiera echado un vistazo a algunos de los planes de estudios de cualquiera de las Facultades de Enfermería o de Ciencias de la Salud de este país.
 Concretamente, les dejo el de la Universidad de Jaen, lugar en el que estudié, y en el que pueden encontrarse múltiples competencias relacionadas con la práctica enfermera: Planificar y prestar cuidados dirigidos a las personas, familia o grupos, orientados a los resultados en salud evaluando su impacto, a través de guías de práctica clínica y asistencial; Basar las intervenciones en la evidencia científica y en los medios disponibles; Establecer una comunicación eficaz con pacientes, familia, grupos sociales y compañeros y fomentar la educación para la salud, etc.

  Claro, de mis palabras como enfermero se puede entender una defensa a ultranza de mi profesión (solo faltaría eso), pero tenemos ejemplos muy claros de personas que quizás hablen el mismo lenguaje que los protagonistas de este programa, y los cuáles definen muy bien, qué es una enfermera:

Cayetana Guillén Cuervo hablaba de manera positiva del trabajo de las enfermeras y  lo hacía de esta manera: “Siempre tenían una palabra amable, un suspiro, una mano enredada a su mano que intentaba mitigar el dolor, la desesperación, la claustrofobia. Siempre a nuestro lado. Siempre al suyo. Una nueva familia que soportaba las horas de unos días casi interminables con una entereza que sin querer, era una lección para los que a su alrededor, tratábamos de acostumbrarnos. Buena gente. Buena y preparada.

José Luís Sampedro, lo hacía de esta otra: “En fin, abandoné el hospital tronchado por la inevitable desgracia, pero admirado y lleno de cariño hacia un grupo profesional tan digno y tan lleno de generosa humanidad, que no sólo cumplía con su deber, sino que lo hacía con sentimientos cordiales. Por eso ahora aprovecho la ocasión para sumarme al homenaje y para proclamar la trascendencia de la función desempeñada por las enfermeras y la eficacia con que la realizan”.

 Y Albert Jovell, fallecido hace unos días “Vosotras tenéis una virtud que los médicos estamos perdiendo, podéis tocar a los pacientes".


Podría poner algunos ejemplos más, pero pienso que no es necesario. Solo quiero manifestar mi desacuerdo por el trato que se da, a nivel general, en los medios de comunicación respecto del trabajo e imagen de las enfermeras. Al igual que este programa de radio intentaba analizar de manera rigurosa los datos ofrecidos por una organización, yo como ciudadano (y también con enfermero) les pido que, como periodistas, sean rigurosos en sus comentarios y en la información que ofrecen de unas profesionales que realizan multiples intervenciones para mejorar la salud de los ciudadanos.
Solo les pido eso: cuiden la imagen que dan de las enfermeras. Nosotros ya nos encargamos de cuidarles a ustedes.

Serafín Fernández Salazar. Mundiario.

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